viernes, 28 de febrero de 2014

Cuando haya 30 de febrero.

Te miras al espejo.
¿Qué ves?
Sólo decadencia,
ojeras hasta las rodillas,
lágrimas contenidas
perdida esencia.

No hay ánimo.
No hay fuerzas,
no hay brillo en los ojos,
que empuje a continuar.

¿Qué es la felicidad?
Sentimiento abstracto
en un segundo me fue otorgado
y al siguiente despojado.

Quejaos de injusticia,
pero yo estoy condenada
a alcanzar la felicidad
el treinta de febrero.




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