sábado, 26 de abril de 2014

Promesas vacías.

Me prometiste que esta noche
sólo sería para nosotros,
y que bebería de tu boca
el suave rocío de las hojas.

¿Y qué me queda?
La triste luz de un flexo,
un bolígrafo sin tinta
y una hoja en blanco.

Me prometiste que esta noche
sólo sería para nosotros,
que lo único que oiríamos sería el silencio
en escasos intervalos.

Y sin ser creyente,
estoy rezándole
a la absenta,
que dé algo de vida a esta noche.

Mi locura ha llegado a un punto
que no sé hasta dónde va a llegar. 
¿Qué camino va a tomar?
¿Cómo se detendrá?

Preveo que parará en seco,
de bruces contra el suelo,
con la cara ensangrentada
y con el alma rota en mil pedazos.

Me prometiste que esta noche
sólo sería para nosotros.

Que encenderías las estrellas,
todas y cada una,
para ver mi ojos brillantes,
aunque sólo sea esta noche. 

Que apagarías las farolas,
para que allá arriba ardan las estrellas
y aquí abajo arda mi boca
mientras le ruega a la tuya.

Y rogándole manifiesta,
entre aliento y aliento
que definamos ya este cuento
sin principio ni final.

¿Y qué me queda?
Papeles en blanco,
arrugados, destrozados.
Y ni una gota de absenta.

Prometiste que esta noche
sólo sería para nosotros.
¿Y qué me queda?
Un vacío y ni una sola respuesta.



domingo, 20 de abril de 2014

Noches sin luna.

Aquí me encuentro,
justo en el momento
en el que inunda esa vaga oscuridad
de la que se despide el celeste atardecer.

Cuando me impide ver con claridad
y comienza a adentrarse la penumbra
y hasta mi alma adquiere ese color
de sombras tenues.

Y te empiezo a extrañar
el cielo se tiñe de negro
se escapa el tiempo
y a su vez te vas con él.

Dejándome en una profunda oscuridad
de rosas malditas y punzantes
sin aroma ni color
que si se tiñen es de sangre.

Y sólo me quedan las estrellas
fijas, deambulando 
en ese manto oscuro
con destino cambiante.

Ni siquiera las estrellas brillan esta noche,
mas yo maldigo esta ciudad
por robarme lo único 
que alivia mi alma.

Una simple mirada
hacia el firmamento
libera mil almas
y cambia cien perspectivas.

Y las noches sin estrellas
[y sin luna
están destinadas
a maldiciones
ya olvidadas. 


sábado, 19 de abril de 2014

Dcode 2014 + cómo conocí a Vampire Weekend.

¡Bueno, bueno, bueno! ¡Vuelvo y de madrugada!
A ver. Yo estoy escribiendo (o intentando) hacer una poesía medianamente buena, pero no le encuentro ni pies ni cabeza, así que os voy a contar esto, que tampoco es que tenga mucho sentido aquí, pero allá va:

No sé si conoceréis el Dcode Fest, pero es un festival que se lleva celebrando desde el 2011 en el campus de la Complutense (en la Facultad a la que yo aspiro en septiembre a ir *^*). Y el año pasado tenían un cartel que...

VAMPIRE WEEKEND
Franz Ferdinand
Love of Lesbian

los otros los conozco poquito, Foals sí, Capital Cities y su Safe & Sound (no los he escuchado mucho más), MØ, L.A. y... vaaaale, los otros no los conozco tan bien, pero VAMPIRE WEEKEND. Estoy total y completamente enamorada de ese grupo. Los conocí de casualidad, por uno de esos miles de millones de vídeos que se pasan por los grupos de whatsapp y que el 99,9999999999% de ellos te da completamente igual lo que estén mandando. Pero un día se me cruzaron los cables y me dije, ¡oye! Abre este vídeo, a ver qué han pasado. Y de repente me encuentro con la maravillosa Cousins. 



Y el universo se abrió ante mis ojos y dijo: TIENES QUE DESCUBRIR MÁS SOBRE ESTE GRUPO.
Y *opening de HIMYM* Cómo conocí a Vampire Weekend. 

Desde entonces no he dejado de escucharlos y deseé encarecidamente ir al Dcode del año pasado, pero debido a que en ese momento mis bolsillos estaban más vacíos que ahora (y mi saldo actual es de 0€), y mi menoría de edad (WAIT, sigues siendo menor (SÍ, pero para el Dcode de este año no, pero por poco)), no pude ir a ver a mis amados Vampiros del Fin de semana. 

Pero... Sí voy a este Dcode.

Y lo confirmo desde esas tres de la tarde del 21 de marzo en la que me dio algo en la cabeza y dije: UY, ME VOY A LA FNAC DE CALLAO A COMPRAR LAS ENTRADAS, LA PUTA AL RÍO. 
Y lo puedo publicar por aquí puesto que se supone que iba a ser una sorpresa para finales de agosto (para una amiga muy Putasio). Pero: 
  1. YO SOY INCAPAZ DE AGUANTARME CALLADA SEMEJANTE COSA HASTA FINALES DE AGOSTO.
  2. Corría el peligro de que ese hubiese sido un regalo de cumpleaños para mí(?).
  3. Corría el peligro de que la persona a la que se lo iba a regalar se lo pudiese comprar también.
  4. Y QUE NO AGUANTO, ya está.

Y el Dcode de este año, aunque de momento las confirmaciones del momento me parecen convincentes (por orden de preferencia: Jake Bugg, Bombay Bicycle Club, Russian Red, Vetusta Morla y Anna Calvi (a esta última aún no la he dado la oportunidad de pasearse por mi Spotify, pero el verano es largo y espero tenerlo muuuuuy libre)). 

Y sólo digo que una de mis predicciones para el Dcode 2014, no sé por qué, creo que va a ser Two Door Cinema Club, puesto que NME dijo en su lista que sacarían nuevo disco este año. Por lo demás no lo tengo muy claro, no soy muy buena meiga, pues no me quiero tirar a la piscina, pero tengo esa intuición. A lo mejor acierto, a lo mejor no. 

Pero entre mis PETICIONES cabe destacar a BΔSTILLE que me enamoraron desde la primera vez que escuché Things we lost in the fire y The 1975, que los descubrí a principios de este año y me tienen ganada por completo. Ojalá fuera aunque fuera uno de los dos, podría morir a gusto. Y lloraría como un maldito bebé en el campus de la Complutense. 




martes, 15 de abril de 2014

¡El empujón final!


Buenas tardes, hipotéticos lectores que se pasean por este blog, JAJA, no.
Vengo a desahogarme un poquito sobre la maravillosa semana que me espera. Estoy pasando por un curso tan estresante que ya me he mareado dos veces (por falta de sueño, básicamente) y el cual estoy deseando que se termine lo antes posible.
Como ya advertí, porque me conozco demasiado bien, es que se iba a disminuir la cantidad de entradas. Tuve una maravillosa temporada en la que escribí bastante, y ahora se ha cortado un poco el grifo. Lo peor de todo es que no me concentro nada a la hora de estudiar ni a la de escribir poesía, ergo, necesito desahogarme a través de esta entradita en el blog. No sé por qué, no me concentro. ¡Que quedan aún 9 días para los exámenes y toda la semana por delante (y el lunes que viene)!

Eso sí, antes de nada, me gustaría compartir una cosa.
Y es sobre lo que pretendo optar para la PAU.
Cuando tenía 10 años, nos llevaron de excursión a la redacción de un periódico (no diré nombres, pero no simpatizo especialmente con él); a mí me hacía una ilusión especial, ya ves tú. Ese día cambió mi vida para siempre, pues desde entonces tengo claro que me quiero dedicar al periodismo. Ese día se forjaron unos sueños aún constantes en una persona muy testaruda y con mucha ilusión, y son irrompibles. Es más, cuando estoy muy desesperada, agobiada, en mi cuarto, es lo único que me recompone, el recuerdo del sonido de las rotativas percutiendo en mi cabeza es lo único que me alivia. El recuerdo de esa redacción plagada de ordenadores. El recuerdo de cómo hace que los periódicos tengan color.
¡Sí! También me han criticado mucho a lo largo de mi vida por ello, cosas como (voy a hacer una recopilación de algunas declaraciones que me respondieron a tontas y a locas, sin pensar demasiado sobre lo que formulaban):

1. "Vas a tener que vivir debajo de un puente" - persona que  no tiene especialmente claro si va a continuar estudiando o qué va a hacer con su vida.
2. "¿Periodismo? Buena suerte, mi hija lo estudió y lleva años sin encontrar trabajo. Yo que tú no lo haría". - jubilado que no sabía muy bien qué hacer ese día y lo primero que se le pasó por la cabeza era intentar destrozar los sueños de una persona a la que le quedaba mucho aún por vivir.
3. "¿Sigues queriendo hacer periodismo?" - persona que ha pensado en 394759475 trabajos diferentes y aún no sabe qué hacer.

Seguramente me hayan dicho muchas más, pero mi cerebro se ha encargado de eliminarlo para no retener tanto spam. Mi respuesta a todos ellos, pasados, presentes y futuros: Si pensáis que soy una persona que va a cambiar de decisión sólo porque un puñado de personas que no tienen otra cosa mejor que hacer que criticar un poquito tu decisión de cómo quieres forjar tu futuro, pues no. Definitivamente no. Soy demasiado cabezota y este deseo de ejercer esta profesión me supera, y si no lo hago, me arrepentiré muchísimo más. Me da completamente igual equivocarme. Sé que no lo voy a hacer. Porque es algo que lleva decidido tanto tiempo que me da igual si sale mal.

He aquí, creo que la declaración más graciosa que he oído nunca:
Atención, citado y todo por su grandiosidad:

Yo quiero hacer periodismo para tirarme a un futbolista!"
Cuánto daño ha hecho Sara Carbonero a este mundo. ¡CUÁNTO! Afortunadamente la persona que gritó en medio de clase esa frase de la cual sabrán los hijos de los hijos de los hijos de los hijos de mis hijos ha recapacitado sobre su trayectoria profesional y ha decidido que el periodismo no es lo suyo. Ese día me reí mucho. Es más, estoy escribiendo esto y me estoy partiendo yo sola. Y el vecino de enfrente me mira raro.

Bueno, he de partir.
Tengo mucho que estudiar.

Ah, por cierto, a lo mejor hago alguna que otra reseña por aquí o cosas de conciertos, música, indie, discos, etc. No sólo limitarme a la poesía y escribir fragmentos de libros que me estaba leyendo, así que voy a cerrar Rita is Reading y pondré cositas por aquí.

Pero que nunca deje de brotar la poesía.

Att. Lovely Rita.