lunes, 27 de julio de 2015

Caladas

Está visto y comprobado
que su voz hace temblar
hasta a las montañas; y
que sus medias sonrisas
destilan la vida que se
me va cuando sonríe,
cuando gime, cuando
le tiembla la voz, y
cuando sus labios
recorren mi vientre,
y su lengua baila enérgica
y estallo en mariposas
cuando me afina con
sus dedos hambrientos,
indómitos e insaciables.

Es la respuesta más irónica
que el destino ha podido darme
al negarme a creer en ciertas
cosas; cuando defendía lo
indefendible e insistía en
ahogarme en mares tan
preciosos como turbios.

Y ahora mis dedos están
ansiosos por jugar con los
remolinos de su pelo; y a
veces necesito escapar,
cruzar el mar y lanzarme
al firmamento, perderme
entre tanta estrella que
se forjó en tu espalda,
y crear con mi lengua
constelaciones hasta que
sienta, como si fuera una
estrella, cómo ardo, incandescente.
Y, tras el fuego, nos pasamos
el humo envuelto en suspiros,
donde me da vuelcos la vida.

viernes, 17 de julio de 2015

A veces sueño cosas

A veces sueño cosas
mientras duermo;
aunque continuamente
estoy soñando despierta.

Unos medios justos,
valiente utopía niña;
eso no lo encuentras
en ninguna parte
por mucho que camines,
patees mil ciudades
y defiendas la verdad,
siempre vas a encontrar
un cuarto poder
amordazado por los
demás.

A veces sueño cosas
mientras duermo;
aunque continuamente
me siento cual sonámbulo.

En los veranos más extremos,
cuando necesito ese frío cortante,
donde necesito meter mis manos
en tu sudadera, y éstas buscar
hambrientas las tuyas, siempre
frías, siempre (tal vez) mías,
y donde hundo la cabeza
en tu pecho, susurrándote muy
lento, que a veces sueño cosas
y a veces no las sueño; que me
da profundo pánico tirarme al 
abismo que suponen tus ojos
negros, pero que estaría más
que dispuesta a cometer mil
locuras —y son pocas—, por
que mis labios sientan chispas
al recorrer tus lunares. 

Chico, Seurat se inspiró en ti.
—digo, antes de comerte
a besos—.

A veces pienso, y sueño, y sé
que me colgué de una estrella
que ojalá, ojalá, ojalá, ojalá,
tenga la fuerza suficiente
y que nunca se apague.