impulsan un avión de papel
que lanzo a contracorriente
desde la 405, y se queda atrapado
entre las hojas del dulce otoño,
que destila vida y muerte.
joder;
fuimos tanto entre esas cuatro
paredes, confidentes de esa
euforia atrapada sobre la dulce
línea de un recuerdo que se
consume en la memoria
y no se apaga.
brilla, destila vida.
siente el bombeo constante,
ascendente, recordando ese
momento: ¿es suyo, señorita?
esa boina de francesita olvidada,
en la terminal.
nuestra alma también se quedó allí.
congelada en el recuerdo del encuentro,
devorándonos con ansia, famélicos,
par de ilusos en un paraíso envuelto
por una brisa de octubre.
hasta vimos mariposas
revoloteando por el centro;
debió escapárseme de las entrañas.
vaya par de ilusos, vaya par de
sátrapas sedientos, atrapados por
las artes de unos versos.
joder.
cómo te echo de menos.
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